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Clásicos de las artes escénicas para los estudiantes

  • El Burgués Gentilhombre

Biografía del Autor

Molière

Molière (París, 1622-1673): es el seudónimo de Jean-Baptiste Poquelin. Actor, escritor y dramaturgo, quien murió a los 51 años, después de una fructífera carrera dedicada a las tablas.

Sus padres fueron Jean Poquelin (tapicero del Rey Luis XIII) y Marie Cressé, una familia acomodada. El trabajo de su padre le permitió el acceso a la vida de palacio, por lo que conoció desde niño los modales y costumbres cortesanas, que tan bien sabría reflejar en sus obras.

En su adolescencia, luego de la muerte de su madre, entró al colegio jesuita de Clermont, donde estudió, entre otros clásicos, a Terencio y Plauto, los dos principales dramaturgos y comediantes romanos de los siglos II y III antes de Cristo. Así mismo, se acercó allí a la filosofía de Epicuro, a quien conoció por medio del Rerum Natura de Lucrecio, leyéndolo directamente del latín.
Durante un tiempo trabajó reemplazando a su padre como tapicero real de Luis XIII. Así conoció a los Béjart, una rica familia de comediantes. En 1642 se licenció en la Facultad de Derecho de Orleans. Más tarde renunciaría al negocio familiar que le aseguraba una vida acomodada para volcarse de lleno a su pasión: el teatro. En sociedad con los Béjart fundó a los 22 años “El Ilustre Teatro". A pesar de sus esfuerzos, el proyecto fue un fracaso económico, lo que provocó una serie de deudas impagables, por lo que Molière debió pasar varios días en la cárcel en reiteradas oportunidades. Luego vino una larga gira de trece años de representaciones teatrales por las provincias francesas. En este periodo se consolidó como actor cómico.

Molière exalta en sus textos a la juventud, a la que quiere liberar de restricciones absurdas. Muy alejado de la devoción o del ascetismo religioso, su papel de moralista epicúreo se plasma en estas palabras: «No sé si no es mejor trabajar en rectificar y suavizar las pasiones humanas que pretender eliminarlas por completo» y, según él mismo lo define, su principal objetivo es el de «hacer reír a la gente honrada». Puede decirse, por tanto, que hizo suya la divisa que aparecía sobre los teatritos ambulantes italianos, con respecto a la comedia: Castigat ridendo mores, «Corrige las costumbres riendo».

En 1644, ya con el seudónimo de Molière, sucede a su amada Madeleine Béjart como director de la compañía de teatro y, en 1650, con su arte ya maduro, a la edad de 28 años, se hace cargo definitivamente de la misma, siempre en sociedad con los Béjart. Fue en esa época cuando escribió sus primeras obras, llamadas El atolondrado o los contratiempos, estrenada en Lyon en 1655 y El despecho amoroso.

Al volver a París tres años después, con 35 años de edad, invitado por el duque de Anjou, representó El doctor enamorado frente a Luis XIV y ganó su protección. El Rey instaló entonces a la compañía en el Petit-Bourbon. Molière escribió en 1659 Las preciosas ridículas o Les précieuses ridicules, gran sátira burlesca que hizo estallar en carcajadas a la sociedad parisién y que habría de convertirse en el primero de sus grandes éxitos. Los caracteres de esta obra están arrancados de la vida real. La sátira que hace Molière del oropel verbal y de la falsa elegancia ofendió a la elite y complació a Luis XIV.

Moliére se casa a los 40 años con Armande Béjart, hermana menor de Madeleine según documentos de la época. No obstante, los enemigos del escritor afirmaron que se trataba de la hija de ambos, por lo que lanzaron acusaciones de incesto, sin conseguir afectar la relación del escritor con el soberano, ni el auge de su carrera. Armande dio a luz un niño que apadrinaría el propio Rey Sol, pero el pequeño falleció tan solo unos pocos meses después.

Fue en ese mismo lapso cuando escribió su siguiente éxito: La escuela de las mujeres. A raíz de su popularidad comienza a tener problemas con distintas compañías teatrales afectadas por el marcado favoritismo del Rey hacia Molière, quienes hicieron una campaña para desacreditarlo denunciando la obscenidad y la anti-religiosidad que muestra el artista en sus escenas. Molière contraatacó ridiculizando a sus detractores con La crítica de la escuela de las mujeres y El Impromptu de Versalles, que fueron obras realmente adoradas por el público.

En el año 1664, fue nombrado responsable de las diversiones de la corte y organizó dos nuevos espectáculos: Los placeres de la Isla encantada y La princesa de Élide, en los que mezcla acertadamente la música, el ballet y el teatro, produciendo lo que hoy se considerarían musicales de mucho presupuesto, para el Rey y sus cortesanos. Estos trabajos se tradujeron en la creación de un nuevo género teatral, la comedia ballet o ballet cortesano.

Ya establecido como el comediante, director y autor más importante de Francia, escribió papeles a la medida para los miembros de su compañía teatral. A pesar de que produjo obras mitad farsa y mitad crítica social, conservó siempre el favor del monarca e incluso recibió una pensión del soberano, lo que fomentó aún más la envidia de sus enemigos.

La escuela de las mujeres, La crítica de la escuela de las mujeres. Tartufo -obra en que un farsante destruye por completo a una familia y que puso el dedo en la llaga sobre la hipocresía religiosa, cuya representación fue prohibida por cinco años-, además de Don Juan, lo elevaron al rango de más grande artista de su tiempo. Su compañía “El Ilustre Teatro” fue nombrada en 1665 “La Compañía del Rey”.

Molière enfermó en 1666. Pese a encontrarse debilitado, se dedicó a trabajar en la escritura de El médico a palos y El misántropo e intentó relanzar Tartufo bajo otro nombre, pero la obra fue prohibida nuevamente, debiendo esperar hasta 1669 para ser aclamada por el público.

Después de Georges Dandin, el Anfitrión, El avaro, Los enredos de Scapin y El médico a palos, Molière terminó su última obra, El enfermo imaginario. En el transcurso de la cuarta función, el autor-actor cayó desplomado en el escenario y murió algunas horas más tarde, el 17 de febrero de 1673. Se dice que Molière estaba vestido de amarillo lo que dio lugar a la tradición de no usar ese color en el escenario por considerarlo de mala suerte.

Por no abjurar antes de su muerte de la profesión de comediante (juzgada como inmoral por la iglesia), se salvó a duras penas de ser enviado a la fosa común, gracias a la intervención de su esposa Armande ante el Rey. No obstante, el sepelio se realizó de noche y fue enterrado en el área destinada a los niños sin bautizar. Este hecho constituyó una venganza postrera de los sectores religiosos contra el hombre que, con su arte, los había satirizado y ridiculizado sin piedad por más de treinta años.

Siete años después de la muerte de Molière, los actores de su compañía fundaron la Comédie-Francaise, el primero y único Teatro Nacional de Francia que hasta el día de hoy sigue vigente y recibe subvención estatal.

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